Kioscos propietarios
El kiosco de emisión funciona en cualquier tablet o PC con navegador. Y si prefiere no poner hardware, un código QR en la entrada deja que cada persona tome su turno desde su propio celular.
Lo que suele frenar una decisión no es el precio: es el miedo al proyecto. A comprar equipos, a parar la atención, a un despliegue que se alarga meses. Turnext se monta sobre lo que ya tiene y entra en operación en días.
El kiosco funcionando en una tablet corriente
El kiosco de emisión de turnos abierto en una tablet común, a ser posible con el soporte o el mueble real de una agencia. La idea que debe transmitir es «esto es un equipo normal, no un kiosco caro».
La mayor parte del presupuesto de un proyecto de turnos suele irse en hardware. Aquí ese capítulo casi desaparece.
El kiosco de emisión funciona en cualquier tablet o PC con navegador. Y si prefiere no poner hardware, un código QR en la entrada deja que cada persona tome su turno desde su propio celular.
La pantalla de llamado es una página web. Cualquier televisor con navegador, o un equipo pequeño conectado a uno que ya tenga, hace el trabajo.
Se despliega sobre PostgreSQL y PHP en la infraestructura que ya tiene la institución, o en la nube. No exige una máquina dedicada para empezar.
El precio va por punto de atención, no por persona. Sumar asesores a una agencia no cambia lo que paga.
Un televisor normal como pantalla de llamado
La pantalla de llamado mostrándose en un televisor corriente montado en pared, con el turno en atención y su ventanilla bien legibles. Si se puede fotografiar en una sala real, mejor que un montaje.
El código QR de la entrada
El cartel o adhesivo con el código QR en la entrada de una agencia, y si es posible alguien escaneándolo con el celular. Es la alternativa de cero hardware y conviene que se entienda de un vistazo.
El asesor de ventanilla usa cuatro funciones al día: llamar al siguiente, rellamar, marcar que no se presentó y cerrar la atención. Están las cuatro a la vista, sin menús anidados ni pantallas intermedias.
Todo lo demás —servicios, horarios, prioridades, ventanillas, usuarios— se configura desde la consola de administración, una vez, y no vuelve a tocarse salvo que cambie la operación. No hace falta tocar código ni base de datos.
El panel del asesor, tal cual lo ve en ventanilla
Captura del panel de atención en su estado normal de trabajo, con la cola del día y los botones principales visibles. El objetivo es que se note lo poco que hay que aprender: cuantos menos elementos se vean, mejor cumple su función esta imagen.
Una agencia individual queda funcionando en menos de una semana. Los despliegues multiagencia con integraciones llevan más, y la diferencia está casi siempre en las integraciones, no en el sistema de turnos.
Los que probablemente ya tiene. Cualquier PC o tablet con navegador sirve de kiosco, cualquier televisor con navegador sirve de pantalla de llamado, y el asesor atiende desde su propio computador. La impresora térmica es opcional: el turno puede entregarse en pantalla o por código QR.
El panel del asesor tiene las funciones que se usan a diario a la vista: llamar al siguiente, rellamar, marcar no comparecencia y cerrar la atención. Una sesión basta para el personal de ventanilla; los perfiles de supervisión y administración llevan algo más.
No para el día a día. La configuración de servicios, horarios, prioridades y ventanillas se hace desde la consola de administración, sin tocar código ni base de datos. TI interviene en la instalación inicial y en las integraciones, si las hay.
Sí, y es lo que recomendamos en redes grandes: un piloto en una sede, se ajusta la configuración con la operación real y luego se replica. La configuración de una unidad se puede clonar a las demás.
La agencia sigue emitiendo y llamando turnos en local. Al restablecerse el enlace, los datos se sincronizan con la consolidación central. Una caída de red no detiene la atención al público.
En treinta minutos le mostramos el sistema funcionando y repasamos qué equipos tiene ya, qué haría falta y cuánto tomaría ponerlo en marcha en su primera agencia.